En lo profundo de la selva de la India, una manada de lobos encontró algo inusual: un pequeño bebé humano abandonado y solo. Raksha, Madre Loba, se apiadó de él y decidió criarlo como uno de sus propios cachorros. Lo llamó Mowgli, que significa 'rana', porque no tenía pelo. El Consejo de la Roca aceptó al niño en la manada gracias a la intervención de Baloo, el oso sabio, y Bagheera, la pantera negra, quienes prometieron enseñarle la Ley de la Selva.