Esta es la historia de Pinocho, una crónica sobre la formación del alma, la lucha contra las tentaciones y el arduo camino que separa a un trozo de madera de un corazón humano. En un pequeño pueblo italiano de calles empedradas y talleres angostos, vivía un viejo carpintero llamado Geppetto. Era un hombre de manos nudosas y corazón solitario que, para aliviar su melancolía, decidió tallar una marioneta de madera de pino. Sin embargo, apenas comenzó a esculpir, sucedió algo extraordinario: la madera empezó a reírse de sus cosquillas y a protestar por los golpes del mazo. Geppetto, asombrado, terminó la figura de un niño al que llamó Pinocho. Pero antes de que pudiera enseñarle a caminar, el muñeco cobró vida propia, le dio una patada y huyó corriendo hacia la calle.