Había una vez tres cerditos que eran hermanos. Vivían una vida alegre, pero siempre estaban alerta por si aparecía el lobo feroz. Un buen día, decidieron que cada uno construiría su propia casa para protegerse del peligro. El más pequeño, que era muy perezoso, pensó que lo mejor sería terminar pronto para irse a jugar. 'Construiré mi casa de paja', dijo. 'Es muy fácil y terminaré en un abrir y cerrar de ojos'.